Cuatro días sin WIFI, ahhh!!!!

Pues no os lo vais a creer pero así es. Hace unos días algunos amigos hemos alquilado un chalet en levante para aprovechar esta maravilla de tiempo que, todavía a estas alturas, podemos disfrutar.

Realmente el objetivo del viaje era darle una sorpresa a un amigo que nos había manifestado en ocasiones anteriores que quería realizar una actividad al aire libre concreta, y claro a nosotros, que con que nos toquen las palmas ya nos es suficiente, nos faltó tiempo para ponernos de camino.

Total que al final nos juntamos siete adultos y dos niños en la casa. Una preciosidad de casa, enorme, espaciosa, decoración estupenda, con su piscina y todo, ¡una maravilla!. Situada en la ladera de una colina. Un paraje inmejorable. Hasta que a alguien se lo ocurrió hacer la pregunta fatídica. ¿Alguien sabe cuál es la contraseña del WIFI?. ¡Horror! (sintonía de Psicosis en la ducha incluida).

Photo Credit: Shining Kim via Compfight cc

Photo Credit: Shining Kim via Compfight cc

Teniendo en cuenta que éramos siete adultos, en esa casa había 9 móviles (no, los pequeños no tienen edad, de momento) entre personales y oficinas varias y 4 tablets. Que ya sé, que me vais a preguntar: ¿Pero bueno vosotros para qué os habéis ido en amor y compañía a la playa? Tenéis toda la razón pero, sinceramente, responderme a una pregunta, en estos tiempos si alguno tenéis hijos ¿no os vais a llevar la tablet por si en algún momento hay que tirar de ella en el coche o en casa para que vean los dibujos y se tranquilicen un rato? Pues al final unos por los niños y otras, como yo, que por trabajo y porque además están enganchadas a series coreanas y nos gusta ver un rato algún capítulo antes de dormir, nos llevamos nuestros aparatitos allá donde vamos.

Pero bueno a lo que vamos, que me disperso, cero WIFI, pero vamos cero, cero, ni una mísera rayita ni nada. Pero es que tampoco había cobertura 3G así que estábamos totalmente incomunicados. Eso, si te pasa una tarde o en un restaurante pues tampoco tiene mayor problema, pero que sepas que has ido para cuatro días (dos de ellos no festivos) y que durante el tiempo que sueles contestar a los mails y hacer tus cosas, que puede ser cuando estás relajado en casa, antes de dormir, etc no vas a poder conectarte, creedme, provoca un poco de ansiedad.

Ni que decir tiene que este ha sido el viaje en el que ha habido más voluntarios para bajar a la compra o a por recados de todos a los que he ido, ¡pero con diferencia!. Es más, no había oído yo con mucha frecuencia frases como: “¿Parece que hay poco hielo no? Si queréis bajamos “nosotros cuatro” y si hace falta algo mas no hay más que decirlo”. (¿Cuatro personas a por hielo? ¿En serio? ¡Estamos fatal!)

Aunque todo tiene su riesgo. Una urbanización de chalets, todos sino iguales, muy parecidos. Nada de nombres en las calles nooo (¿quien dijo miedo?) se diferenciaban por sectores A, B y C y eso si, todas las calles iguales. Sólo con una referencia, un restaurante al principio de la colina y a partir de ahí busca el chalet del farolillo porque claro, ¡Google Maps no funciona!.

Qué hacer sin móvil ni datos en pleno siglo XXI? El old style siempre puede ser la solución. Click Para Twittear

Menos mal que somos gente muy resuelta, y a nuestras edades todavía nos acordamos de lo que era divertirse sin tecnología así que, no hay nada que no se pueda solucionar con unas cartas, un chinazo, y a adivinar películas hasta altas horas de la noche.

¿En serio tenemos una dependencia tan brutal de internet? Yo creo que si y no me creo que a tí no te haya pasado algo parecido o peor en algún momento.

Photo credit: www.freepik.es
Photo Credit: Shining Kim via Compfight cc

The following two tabs change content below.
leticia_calleja@hotmail.com'

Leticia Calleja

Cofundadora de Infinitopuntocero. Consciente de que los que trabajamos en Marketing Online, en el sentido más amplio de la profesión, somos, en parte, responsables del cambio generacional a la era digital. No compramos como nuestros padres, no manejamos la información como lo harán nuestros hijos.

2 Respuestas

  1. mariajesusplazasanjose@gmail.com' MJ dice:

    Pues yo el año pasado me fui con mis padres a Mallorca de vacaciones y a penas había cobertura en el hotel, mi objetivo del viaje era desconectar así que estar sin internet me ayudó bastante aunque recuerdo cuando íbamos a cenar que había cobertura y me conectaba un momento, no más. Además yo también desconecto por las mañanas cuando voy al gimnasio, el iPhone en casa y cuando me pongo a dibujar con la tableta Wacom, desconecto por completo.

    Somos tecnodependientes eso está claro, se ponen límites o se nos está yendo de las manos…querer es poder, si quieres desconectar puedes hacerlo ¿no?

    Un saludo.

    • leticia_calleja@hotmail.com' Leticia Calleja dice:

      Pues la verdad es que sí. De vez en cuando deberíamos volver a experimentar la sensación de no ser tan tecnodependientes y sentir la libertad de no tener tecnología al lado.

      Pero también es verdad que a veces me encuentro a mi misma preguntándome: ¿cómo era posible que antes quedáramos con nuestros amigos en un lugar sin tener móvil?. Sin un whatsapp con el que avisarles de que ya llegas, sin poder decirles: “id yendo que cuando llegue os llamo y voy donde estéis”…

      La tecnologia nos proporciona adelantos, atrasos ¿quién sabe…..?

      Muchas gracias por tu comentario.

      Leticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

A %d blogueros les gusta esto: