De cómo escribir y/o editar textos on line

Notas de un editor analógico reconvertido

¿Qué tenemos en cuenta cuándo decidimos escribir un texto para divulgar en un blog, revista online o en una web? ¿Se escribe igual un relato de ficción si nuestro horizonte de publicación no va mucho más allá del blog de unos amigos o uno propio? ¿Es igual de creativa la escritura creativa online? ¿Qué edita un editor cuando le piden que “arregle” un texto para un blog o una web? Seamos totalmente conscientes o no, sí que intuimos los recursos que funcionan a la hora de editar textos on line. Y de esto querría hablar a continuación.

Photo Credit: manoftaste.de via Compfight cc

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Exigencias del medio de transmisión
Cada tipo de texto, cada medio, cada género tiene sus exigencias y características pero si a esto le añadimos la etiqueta “on line” la idea inicial se ve afectada por una trama de pautas que acaba por configurar el contenido, cuando no, por encorsetarlo.
Damos por sentado que tenemos “algo” que decir. Ya lo tenemos pensado y nos dejamos llevar por el halo inspirador…

Extensión
Primer aspecto a tener muy en cuenta. Nunca antes esto ha sido tan determinante. Los textos han de moverse entre las 300-700 palabras, si queremos que nuestros lectores potenciales capten el meollo de la cuestión antes de que se les acabe el tiempo para su lectura. Es así, nuestro alcance visual sufre un auténtico colapso si al abrir un documento observamos que su extensión va más allá ¿del equivalente a un folio y medio?

Título
El título, siempre fundamental, ahora es más dramáticamente determinante. ¿Habría modificado Alejandro Dumas el considerado por muchos estudiosos, uno de los mejores títulos de la historia de la Literatura, Los tres mosqueteros, de haberla publicado on line? Con esto quiero hacer un guiño a toda esta parte de posicionamiento, etiquetado… en aras de la visibilidad que tanto hay que tener en cuenta y que te puede mandar el texto al reino de la invisibilidad absoluta. Me permito recomendar este acertado artículo al respecto.

Listas
Desde luego, Dumas fue un visionario: ¡incluyó un número en su título! Para ver cómo atraen las listas y cómo ayudan a estructurar contenidos, solo tenemos que darnos una vuelta por la red y reconocer que esas prometedoras promesas: “Las 5 claves, los 7 pasos, las 4 reglas…” son un auténtico talismán para nuestro GPS internauta.

Photo Credit: Juan Lauriente via Compfight cc

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¿Género o estilo digital?
Una cosa son los textos expositivos y otra, los textos literarios. Es cierto, pero también lo es que nunca los límites han estado más difuminados. Lo que siempre hemos llamado “literatura” puede ya presentarse con links e hipervínculos ¿sin dejar de serlo? Y por otro lado, la esencia efímera de los productos de la red afecta a la calidad formal de muchos post producidos a destajo y a textos elaborados con pretensiones literarias. Y para seguir adentrándonos en este laberinto, de qué hablaríamos cuando adornamos, webs, blogs y perfiles con citas y fragmentos de obras literarias e imágenes ¿Re-editamos obras literarias cuando hacemos esto? ¿queremos convertir a “nuestros lectores” en lectores de esas obras? Quizás estemos solo construyendo nuestro propia “obra digital total” en nuestro blog, perfil… para fidelizar a nuestros seguidores o para ganar seguidores para las redes de alguna empresa cuando lo hacemos para terceros.

Otros rasgos de la “literatura on line”
No estoy de acuerdo con que se lee poco. Quizás se lean pocas cosas verdaderamente diferentes. Hay una clara tendencia a que “todo” sea más breve, más llamativo, más impactante. También es posible que se lean menos cosas ciertas. Puede que esto venga de que la lectura y la escritura en la red suele adolecer del “aquí te pillo, aquí te mato”, es decir, de la imperiosa necesidad de encontrar “algo” para ser consumido de inmediato. Hay muchas líneas sin apenas reflexión (y ya no hablamos de los copia y pega que alcanzan a todos los ámbitos y estamentos… ) y demasiadas reflexiones expresadas burdamente y sin ningún cuidado.

Además la posibilidad de una rápida respuesta se convierte en ocasiones en temida espada de Damocles. ¡Qué frustración no poder cuantificar reacciones a lo escrito!
Hay miles de nichos que llenar con contenidos. Y a río revuelto, ganancia de pescadores. Y bien revuelto que está el río de la creación de contenidos, literarios o no. Ojalá que muchos de los que queremos vivir “en” este nuevo territorio, tengamos tanto cuidado (o más) del contenido que de la forma de lo que producimos. Que las “7 reglas de oro” para escribir o editar un post, la necesidad de impactar, de aumentar seguidores, no nos lleve a producir textos tramposos que solo ocupen momentáneamente algo de espacio en una pantalla.

¿Podría ser que a falta de buenos contenidos, de reducir y de adoptar supuestas recetas exitosas olvidemos que la expresión de una buena reflexión necesita de un desarrollo y una estructura? De acuerdo que a menudo los corsés disparan la creatividad ¿pero encierran la misma clase de creatividad las páginas de Los tres mosqueteros que los caracteres contados de un afamado tuitero?

No tengo las respuestas, y sí mucha curiosidad por ver cómo continúan las cosas y escuchar opiniones. Es seguro que la escritura creativa tendrá una larga vida, y por ello, animo a cuidar de todos los detalles en su elaboración. Sea cual sea la intención comunicativa que le quiera dar a su texto ¡que usted lo edite bien!

Photo credit: josef.stuefer via Compfight cc

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mjcrumor@gmail.com'

Maria Jose Ruiz

Desde el aprendizaje de los mecanismos de la lengua y su enseñanza, a la elaboración de contenidos y la comunicación para un grupo editorial, pasando por la edición de libros y el universo de la creación literaria. Y entre tanto, siguiendo con atención el avance, la expansión y el desarrollo de las redes sociales. Resumiendo: un reciclaje continuo y apasionante.

2 Respuestas

  1. cfigueiras@carmenfigueiras.com' Carmen Figueiras dice:

    Cuántas veces el recuento de palabras y la obligación de sintetizar me ha hecho renunciar a mi estilo, a mi creatividad. Montones. Intentas recortar por allí, recortar por allá y al final te cargas la personalidad de tu texto.

    Otras veces lees por ahí un titular atractivo, que promete las delicias de una lectura con chispa y luego resulta que el envoltorio del título no tiene nada que ver con el relleno. Qué decepción, jolín.

    Soy de las que necesitan desarrollar y dar estructura a sus ideas y a veces tengo que trabajar mucho un texto para que lo que me sale de dentro no rebosé el corsé que Internet nos ha impuesto. Eso se aprende, lo sé, pero más de una vez conservo el original porque me cuesta desprenderme de lo primero que me brota de dentro, qué le vamos a hacer.

    Buen post, me ha gustado leerlo. Además soy fan de Dumas, todo un maestro en crear magia con las palabras a partir del texto elaborado por su negro. ¿Qué te parecería escribir algo acerca de los negros 2.0? 😉

    Un abrazo,

    Carmen

    • mjcrumor@gmail.com' Maria Jose Ruiz dice:

      ¡Gracias por tus palabras! Y eso es lo que desde siempre me ha fascinado: las palabras y su magia.
      Coincido en las frustraciones que he padecido leyendo textos con poco sentido y títulos, como me gusta decir, tramposos. Pero si ya el mundo de la autoedición pobló el firmamento de publicaciones, la baraja de posibilidades que ofrece en la actualidad internet hace aún más fácil producirlas y colocarlas (lo del valor de dónde se colocan ya es otra cuestión). Y muy relacionado, desde luego, está el asunto de los “negros”. Desde la Edad Media, quizás, nunca se ha dado un uso de estas figuras, aunque los matices sean distintos, claro. ¡Acepto el reto! Y así dejo de preocuparme (un tiempo, solo) por la poca valoración que a menudo detecto por el cuidado de lo que se escribe y se lee, y el poco reconocimiento de la importancia de una buena edición de textos. Y no me estoy refiriendo a usar el lenguaje con pinzas o floripondios… para nada, pero en el mundo de la comunicación y del marketing (tentada he estado de escribir “comunicación” con mayúsculas) el fin no debería justificar todos los medios ¿o sí? ¡Uy!, esto va a ser muy divertido.
      Gracias de nuevo, por la invitación a colaborar en infinitopuntocero. Un abrazo

      Y ya que no lo he hecho antes pido disculpas por mi retraso en la enrega

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