Las historias que nos han contado

Lo que somos, cómo estamos y cómo vivimos, es en gran parte fruto de todas las historias que nos han contado una y otra vez. Me preguntaba por qué cuando conocemos a alguien no les preguntamos sobre todos los cuentos que ha escuchado y se ha creído. Estos dicen mucho más de nosotros mismos, a ellos les debemos decisiones y malos caminos o glorias divinas, sin que nunca se les reconozca el poder y la influencia que sobre nosotros han ejercido.

Toda mi materia, de lo que estoy hecha, ha vibrado con numerosas historias que han sido parte de mi vida. Me creí a fuego “Una habitación propia” de Virginia Wolf y allá donde voy reclamo este espacio para mí, parece que también me creí a ciegas todos los cuentos de príncipes azules que he escuchado o leído de pequeña y así ando besando sapos con paciencia en busca de mi alma gemela. A veces me dan ganas de disfrazarme de guerrera e ir en busca de Walt congelado y gritarle que no se vuelva a despertar si lo que pretende es seguir entreteniéndonos con mentiras sobre hombres y mujeres con sus conflictos reales pero de finales imposibles.

Storytelling o el arte de contar una historia, nunca ha dejado de ser una de las herramientas mas efectivas de la publicidad y del marketing. Ahora este talento vuelve con fuerza también en formatos digitales para contarnos maravillosamente historias que nos mueven el corazón y se instalan en la memoria porque esta nueva publicidad ha llegado para quedarse. Aplicado a los medios de comunicación y a esta diversidad mediática más amplia que nunca, surge un concepto nuevo sobre el que quiero poner el foco, el “Transmedia storytelling”. Personajes, tramas, sucesos, productos, marcas, cruzan de formato a formato e incluso en algunas ocasiones incluye un grado de participación de la audiencia.  Aquí, el compromiso con cada medio, mide el entendimiento, la diversión y el afecto por la historia que se está contando y donde el todo es más satisfactorio con creces, que cada una de las partes.

Llegan a nosotros de una manera lenta, muchas veces sin fuegos artificiales, y nos conecta con una esencia atemporal que lo mismo pertenece al pasado, al presente o al futuro. Un relato que va de las personas a los objetos con el propósito infantil de que nos importe y de ahí conecta con los productos que muchas veces compramos sin ser conscientes de que al hacerlo nos estamos creyendo la promesa que está implícita en todo cuento y nos une a la marca, a veces por mucho tiempo.

Algunos de los grandes ejemplos son las historias de la Coca Cola, de Campofrío, o el anuncio de “Force” de Volkswagen. Esta capacidad de conseguir emocionar a las personas generando confianza y fidelidad con las marcas, se adapta a todos los formatos, donde se reta a la audiencia a que ate cabos para que la historia sea un éxito.

Todos amamos las historias, realmente quien reina con destreza este terreno puede considerarse muy afortunado pues todos estamos deseando ser cautivados por una de las buenas. Personalmente me sobran las metas, parte fundamental de un cuento, se empieza con el objetivo escondido en la memoria para construir pistas de colores protagonizadas por un personaje cuyo motor es conseguir el propósito. La vida nunca es estática, me lo digo todos los días y será mi mantra cuando haya de afrontar la próxima mudanza. Ni tampoco las fábulas lo son, sus lecciones son eternas y por eso todavía y siempre se crean atmósferas mágicas a través de relatos que llegan a una audiencia deseosa de ser sorprendida y dejarse tocar.

Para terminar, quiero “contaros” los elementos que puedo ver en un buen storytelling:

-Creación del interés a través de un buen conocimiento del público a quienes nos dirigimos.
-Decidir las herramientas según el medio; texto, imágenes, video, palabras, sonidos…
-Utilizar la misma estructura que en la construcción de un relato; planteamiento, nudo y desenlace y captar la atención de la audiencia desde el principio.
Diferenciación, originalidad y arte.

No importa tanto la historia en sí, como dijo Maya Angelou;

“La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo la hiciste sentir” –

Espero te haya llegado y por favor, no te creas todo lo que te cuenten.

Photo Credit: Compfight via  Luna Nerea | Daysleeper

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Almudena Pardilla Fdez

Estudié Periodismo pero la vida me ha redirigido al mundo de los medios y su mayor fuente de financiación; la publicidad. Conjugar esto con mi gusto por lo internacional y global me ha convertido en una gestora de medios internacionales desde hace siete años. Ante todo soy aprendiz casi antes de que Malú sacara su gran éxito, pero a diferencia de ella, yo aún y siempre, sigo aprendiendo.

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