¿No hay futuro laboral más allá de los 40 años?

Cuando mi socia y yo creamos nuestra agencia de comunicación allá por el año 2003 tuvimos clarísimo que no queríamos crecer a base de becarios. Nuestro objetivo era ir incorporando ejecutivos senior según fuéramos necesitando personal. Era más caro, sí, no íbamos a poder alardear de ser tropecientos a los pocos meses de haber fundado la compañía pero sabíamos que era la única manera de que ambas pudiéramos salir a captar negocio mientras los clientes quedaban en buenas manos.

Para nosotras era fundamental que los clientes estuvieran atendidos por personas experimentadas, con iniciativa, capaces de anticipar soluciones antes de que se produjera el problema. Gente autónoma que diese un servicio de 10 sin necesidad de aprendizaje ni supervisión. En definitiva, profesionales de más de 40 años con una trayectoria larga y experiencia demostrada.

Costó crecer porque era caro contratarlos. Ahora lo habríamos tenido mucho más fácil porque esos senior están a precio de saldo. La crisis ha sacado del mercado a miles de esos profesionales de altísimo nivel y lo peor es que los prejuicios no los dejan volver a entrar. Parece que las empresas y hasta nuestra sociedad consideran que a partir de los 40 años ya no tienes nada que aportar. Eres un cero a la izquierda.

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Pero lo curioso es que si eres un joven recién licenciado tampoco tienes acceso al mercado laboral porque te falta experiencia. ¿Acaso en España solo puedes trabajar si tienes treinta y tantos y experiencia laboral? Pues que se anden con ojo los de treinta y tantos porque les faltan dos telediarios para ser considerados material desechable.

Esto es un completo despropósito. La realidad es que hay en España un montón de talento invisible, a precio más que módico, que está completamente desaprovechado. Para intentar buscar soluciones a este absurdo se creó hace unos años la Asociación Plus40net, formada por un grupo de voluntarios cuarentañeros y cincuentañeros que han puesto toda la carne en el asador para dar visibilidad a este colectivo tan injustamente tratado. Una de sus últimas aportaciones ha sido el libro El talento invisible, a cuya presentación en el Club 567 asistí hace unas semanas.

En España hay un montón de #TalentoInvisible que no se está contratando por tener más de 40… Click Para Twittear

El talento invisible

Este libro es un proyecto colaborativo (anda, eso que se lleva tanto ahora) en el que han trabajado de manera altruista sociólogos, periodistas, expertos en marketing y en recursos humanos, que han puesto sus conocimientos, su experiencia y hasta sus ahorros para sacar adelante un libro que se puede descargar gratis aquí.

Imagen perteneciente a Plus40Net

Imagen perteneciente a Plus40Net

En El talento invisible abordan y analizan desde todos los puntos de vista posibles el problema de este colectivo de desempleados y como sus conclusiones me parecen muy interesantes, me gustaría compartirlas con todos vosotros.

Análisis del desempleo en los mayores de 40 – José Ignacio Casas

Cuando comenzó la crisis, los primeros en irse al paro fueron los jóvenes que tenían contratos temporales. Con el tiempo, el paro fue alcanzado a todos los grupos de edad y en la actualidad los pocos que encuentran un puesto en el mercado laboral son los jóvenes que aceptan trabajos precarios y temporales que van alternando con períodos de paro.

Así que tenemos por un lado un grupo de trabajadores más o menos estable (el de los dos telediarios), jóvenes con empleos precarios y un grupo de parados de más de 40 años, cuya situación impacta en sus hogares, dado que tienen hipotecas e hijos a su cargo, y que no tienen esperanza de encontrar un empleo a medio plazo; un grupo de desanimados que no cree que vaya a encontrar trabajo.

Menudo panorama, ¿no?

¿Es la edad o es el perfil? – Ángela Gorostizu

Desde mi punto de vista, este es uno de los apartados más interesantes del libro. Siempre me había preguntado por qué algunas personas encontraban trabajo con más de 40 años, algunos incluso con más de 50, y otros encontraban una barrera infranqueable para acceder al mercado laboral. La respuesta está en este apartado. La autora realiza un análisis comparativo de los dos colectivos más afectados por el paro y descubre que el perfil de parado de 20 o de 40 años es el mismo. Da igual la edad, tienen el mismo perfil.

El mercado busca personas capaces de adaptarse a distintos puestos, que se arriesguen, que tomen decisiones con rapidez y que se enfrente proactivamente a los conflictos. Así que hay que asumir que quizá uno no encuentre trabajo “de lo suyo”, tiene que romper sus propios esquemas, reciclarse según la demanda del mercado, cultivar las relaciones y atreverse con lo nuevo.

Efectivamente, ese es el perfil de los mayores de 40 que conozco y que sí han encontrado trabajo.

El parado de 20 años tiene el mismo perfil que el parado de 40. La edad no es la cuestión.… Click Para Twittear

El drama con efecto expansivo – Carlos Prallong

El autor nos habla del efecto devastador del paro en esta franja de edad en la sociedad en general. No solo hemos dejado en la calle a los que hasta ese momento habían sido los proveedores del núcleo familiar, es que hemos dejado fuera de juego a un buen número de contribuyentes a la Seguridad Social.

Ojo, que el auténtico impacto de esta situación la veremos con el tiempo. ¿Qué va a pasar con nuestras pensiones si a los que deberían contribuir a mantenerlas los consideramos parados sin remedio? Es más, ¿qué futuro tienen los veinteañeros actuales? ¿incorporarse al mercado laboral para estar abocados al paro en pocos años?

Ningún país puede prosperar así, así que vamos a pararnos a pensar porque quizá sea necesario todo un cambio de mentalidad para derribar barreras y eliminar prejuicios en muchas empresas.

El paro de los mayores de 40 años impacta en la sociedad y en nuestras futuras pensiones.… Click Para Twittear

Desempleo en mayores de 40: vivencia personal y discurso social – Diana Calcerrada

El paro le ha llegado a este grupo social en un momento de sus vidas en el que se supone que un humano ha encontrado el equilibrio, tiene su vida encauzada y disfruta de una estabilidad familiar y económica. Así que es normal que estas personas altamente cualificadas, que atesoran una enorme experiencia, que han demostrado constancia, responsabilidad y hasta lealtad a sus empresas entren en estado de shock: “A mí no, esto no puede pasarme a mí”

Por lo tanto, a pesar de todos sus puntos fuertes, suelen mostrar incomodidad, resistencia al cambio y falta de flexibilidad. Sus cargas familiares y su situación profesional les pone en una situación muy vulnerable.

Su proceso vital comienza con la negación de la que hablábamos antes. Después se automotivan y comienzan a “buscar de lo suyo” con ilusión, esperanza y desde luego no tienen en mente conformarse con cualquier cosa.

Cuando se dan cuenta de que no consiguen empleo, casi no tienen entrevistas y, muy posiblemente, se les descarta de antemano por su edad se desaniman y no les queda más remedio que considerar la posibilidad de trabajar de algo diferente a lo suyo y ganando menos. Al mismo tiempo comienzan a reducir sus gastos y ajustar su nivel de vida, por lo que pueda pasar.

Aún así, no encuentran trabajo y llega el bajón emocional. Necesitan trabajar. No solo por motivos económicos, es que tienen la necesidad de hacer algo y relacionarse con alguien. Entran en la fase de “lo que sea”. En este momento el desempleado se apunta a cursos que ya no son de reciclaje sino de coaching o autoayuda para poder superar el bache psicológico en el que se encuentra.

Pero siguen sin empleo, así que entran en la fase de “me reinvento” y se convierten en emprendedores sobrevenidos. Es que no les queda otra que crear su propio empleo. Aunque lo hagan sin ganas porque nunca quisieron emprender, sin fuerzas por el desgaste previo que ya arrastran y casi sin recursos económicos. Por desgracia, algo que se inicia en estas condiciones suele fracasar.

Llegado este momento, el parado ya empieza a vislumbrar que su único camino va a ser esperar la jubilación y conformarse con una pensión inferior a lo esperado. Busca, eso sí, sentirse útil haciendo voluntariado, cuidando de los nietos, haciendo gestiones para el hogar… Si además el desempleado es mujer, un colectivo que aún lo tiene peor para encontrar trabajo, lo de orientarse al cuidado del hogar y los hijos parece hasta predestinado.

En definitiva, ¿qué le queda al parado en esta franja de edad? Pues en muchos casos asumir que quizá en su futuro no haya un empleo y sea necesario emprender un nuevo proyecto de vida.

Ya concluyo

En serio, ¿qué nos pasa en este país? ¿por qué se descarta de antemano, incluso sin haber hablado con él, a alguien de más de 40 años? ¿estamos tan ciegos que no vemos la enorme ventaja que supone contratar personas con esta capacidad (por desgracia) a precio de saldo? Voy a ponerme en plan egoísta, ¿qué sería mejor para mi empresa? ¿contratar a alguien sin experiencia y tener que formarle desde cero o contratar a alguien con una trayectoria así y que me cueste poco más que el inexperto?

Está claro que siempre podemos pedir a los parados que adapten su perfil a los requerimientos del mercado pero ¿qué pasa con quienes lo han hecho y aún así no encuentran trabajo? ¿se les puede pedir más? Quizá vaya siendo hora de derribar barreras y eliminar prejuicios, por el bien de todos, por el bien de este país. ¿Qué os parece a vosotros?

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cfigueiras@carmenfigueiras.com'
Cofundadora de Infinitopuntocero. De los Mass Media a los Social Media hay sólo un paso y hace ya años que lo di, como corresponde a un espécimen evolucionado de la comunicación. Más de 20 años comunicando por cualquier medio y velando por la reputación y la imagen de mis clientes, tenían que acabar rellenando este blog hasta el infinito. ¿Te animas a leer?

4 Respuestas

  1. olallamp@gmail.com' Olalla Martínez dice:

    Necesaria reflexión tanto para los propios “talentos invisibles” como para la sociedad en general. Por mucho que se empeñen en vendernos las grandísimas bondades (¿??) de aprender a emprender, evidentemente no todo se soluciona con autoempleo. Nuestro mundo, y no solo el laboral, necesita y merece un cambio de paradigma más allá de la mera promoción del “entrepeneurship”.
    Gracias por el post y #felizmiercoles.

    • Gracias a ti por tu comentario, Olalla.

      Justamente el objetivo de Plus40Net es conseguir ese cambio de paradigma y para ello han escrito el libro y están luchando por presentarlo ante asociaciones, empresas, ayuntamientos… Se han puesto al frente de esta lucha y espero que tengan éxito porque un país que piensa y actúa así no se puede sostener mucho tiempo.

      Un abrazo,

      Carmen

  2. Excelente artículo.
    Descargado el libro y añadido a la lista de “esto me lo tengo que leer ya”.
    Es como leer mis propias opiniones. Eso sí, bien estructuradas, ordenadas y proponiendo caminos a seguir.
    Felicidades por este gran artículo Carmen.

    • En realidad el mérito no es mío, Antonio, yo solo he leído El talento invisible y he escrito un post sobre él reflexionando un poquitín. Aunque tengo la suerte de tener trabajo, estoy muy sensibilizada con este tema porque he visto muchos dramas a mi alrededor derivados del desempleo a cierta edad y la desesperanza por salir de esa situación. Así que intento poner mi granito de arena para ver si entre todos conseguimos un cambio de mentalidad.

      Un besote y gracias por tu comentario.

      Carmen

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