¿Quién me manda a mí crear una empresa en tiempos de crisis?

Pues sí, en plena crisis. Soy una de esas personas a las que las circunstancias nos han empujado a realizar un proyecto empresarial que llevaba algunos años barruntando y que la comodidad o el temor a perder una situación de estabilidad dentro de una empresa en la que llevaba más de una década, impidieron dar el gran paso.

Lo sé, no era el mejor momento, pero bueno de todo hay que sacar la parte positiva. Hay muchas empresas que en su momento se deshicieron de sus departamentos de marketing y ahora necesitan de nuestros servicios.

Aunque hacía tiempo que se me pasaba por la cabeza, reconozco haber tenido cierto temblor de piernas cuando la idea empezó a hacerse plausible y real.

La primera duda que aparece es ¿creo la empresa sola o con algún socio? Un alto porcentaje de personas responderían “sola” a esta pregunta. A fin de cuentas es más barato, las decisiones se toman más rápido y desde luego hay menos discusiones en cuanto a cómo dirigir la empresa. En mi caso no fue así, la creé con una socia que completa un binomio societario perfecto y cuya especialización se complementa al cien por cien con la mía. Amén claro está, de que tenemos una visión de cómo gestionar la empresa muy afín.

El cambio que se produce al convertirte en emprendedor es abismal. Ya no tienes sistemas empresariales encasillados, estructuras rígidas, ni directivos del pleistoceno incapaces de ver los cambios en el mercado. Por fin, puedes escuchar al cliente como se merece, ofrecerle servicios ajustados a sus necesidades, puedes ser creativa en las posibilidades que les ofreces y lo más importante, innovar para ampliar el abanico de servicios para los clientes.

SuccessBien, ya tenía claro que iba a crear mi empresa pero había que buscar un nombre, algo que suene bien, que tenga carisma, tal vez un nombre que tenga que ver con el negocio, que nos identifique claramente. A tu cabeza vienen todo tipo de opciones perfectas para tu empresa. Las apuntas todas convencida de que has dado con la clave y satisfecha de tus elecciones. Te diriges entonces a internet a confirmar la disponibilidad de los dominios cuando te das cuenta de que algún otro emprendedor de mente abierta ha pensado esas opciones antes que tú. Así pasas unos días devanándote los sesos con opciones de todo tipo y al final te das cuenta de que si alguien supiera cómo surgió realmente el nombre de mi empresa (esto es un tema para otro post) tiraríamos por tierra los métodos de creación de imagen corporativa.

Con el nombre debajo del brazo y los ojos llenos de ilusión te vas a registrar tu empresa y obtener tu CIF. El número que te permite comenzar tu actividad. Sin saberlo acabas de abrir la caja de Pandora. De repente te ves en una vorágine de escrituras, convenios, estatutos, impuestos, declaraciones trimestrales de IVA, impuestos de sociedades, notarios, abogados, firmas… que te van cayendo como gotas de agua bajo la lluvia.

Una de las primeras decisiones que tomé como emprendedora, acertada creo yo, fue la contratación de un buen gestor. Un profesional en temas administrativos nos concede a los emprendedores la oportunidad de desarrollar nuestros negocios sin tener que encargarnos de temas legales/administrativos.

Cuando trabajaba por cuenta ajena, una vez que se entregaba un servicio al cliente yo simplemente enviaba el presupuesto a mis compañeros de facturación y, salvo alguna incidencia, “alguien” realizaba la factura, la enviaba, hablaba con los clientes y gestionaba el cobro. Todas estas acciones que realizaba el infravalorado departamento de administración van cayendo en tu saco de funciones de forma automática. Y todo esto sin dedicarte directamente a ello.

Una vez delegados los temas administrativos ya estás en disposición de comenzar tu andadura.

Todas estas gestiones que parecen arduas y tediosas tan solo duran unos meses. A partir de entonces la mayoría de las cosas se aprenden por ensayo-error. Ya sabéis, en estos temas no hay nada escrito y cada empresa es un mundo.

Lo cierto es que la ilusión de emprender tu propio negocio no tiene precio y si no arriesgas no ganas.

Podrá salir bien o mal pero lo que ya hemos aprendido no nos lo quita nadie y merece la pena intentarlo…

Photo Credit: spark_ideas via Compfight cc

The following two tabs change content below.
leticia_calleja@hotmail.com'

Leticia Calleja

Cofundadora de Infinitopuntocero. Consciente de que los que trabajamos en Marketing Online, en el sentido más amplio de la profesión, somos, en parte, responsables del cambio generacional a la era digital. No compramos como nuestros padres, no manejamos la información como lo harán nuestros hijos.

9 Respuestas

  1. liliana.labarthe@gmail.com' liliana dice:

    En tiempos de crisis es donde se ven a los “valientes” y a los verdaderos emprendedores. Enhorabuena Leti! Ya has pasado la peor etapa donde la burocracia y los trámites abruman. Ahora toca que el negocio crezca y empezar a sembrar y cosechar. Verás que vale la pena todo el esfuerzo.

  2. b.morales@mpo.es' Beatriz dice:

    Hola Leti,
    Acabo de leer tu blog. Enhorabuena! Por lo que dices, por cómo lo dices, por ser emprendedora, por tu nueva empresa, y porque, sinceramente, te puedes dedicar tanto al marketing online como al periodismo. Me ha encantado leerte, se te ve entre líneas. Es muy “tú”. Y con ese carisma que te hace tan especial… Me encanta! No dudes que si algún día creo mi propia empresa, además de pedirte asesoramiento, te encargaré una web. 🙂 Besos mil.

  3. s.pulido@mpo.es' Su dice:

    Esa Letiiiiii

    El esfuerzo será recompensado antes o después, seguro.
    ‘El que siembra, recoge’. Esto es una máxima que suele cumplirse asi que, no hay que desistir en el empeño! 😉

    Lo mejor esta por llegar, no me cabe duda, porque en vuestro caso, os avala además una gran profesionalidad y la ilusión de quien se embarca en un proyecto propio, con mucho sentido.

    Enhorabuena y mucha suerte con el blog!

  4. cfigueiras@carmenfigueiras.com' Carmen Figueiras dice:

    Cada día estoy más convencida de que emprender es de valientes y para tener socios hace falta todavía más valor. Desde mi punto de vista, montar una empresa con un socio es como casarse: un error. Me alegro de que hayas encontrado una socia que te complementa, que te aporta y que te apoya.

    Enhorabuena, Leticia.

    • leticia_calleja@hotmail.com' Leticia dice:

      Muchas gracias Carmen. Es verdad que mucha gente dice que “las medias ni para las piernas” pero en este caso la verdad es que, hasta el momento, hemos tenido suerte y compartimos visión empresarial. A pesar del momento dificil del mercado nosotras vivimos con la ilusión y las ganas de dos personas que se embarcan en un proyecto personal.

  1. 11 febrero, 2015

    […] Riesgos porque nadie te garantiza nada, todo va a depender de tí mismo, de tu habilidad para evitar los peligros, sin embargo no estás solo; es más, no deberías comenzar solo nunca y siempre deberás contar con ayuda de un experto te guíe, como bien señala Leticia Calleja en su post ¿Quién me manda a mí crear una empresa en tiempos de crisis? […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

A %d blogueros les gusta esto: