Descubriendo la Tech-confianza

Lo cierto es que yo como ejemplo no sirvo, no tiendo a desconfiar. Ya en la cuarentena, aún guardo intacta parte de la inconsciencia de niña y esos pedacitos de atrevimiento, osadía e inocencia han hecho de mi lo que soy, para bien o para mal.

Mis pesadillas no están protagonizadas por caídas de balcones, ni accidentes de coche, ni raptos por extraños. Mis mayores terrores son finales en los que me dejan abandonada y me ignoran, en los que grito desgarradamente sin voz y desesperada me llevo la mano a mi garganta vacía de cuerdas vocales… no hay sangre, solo la espalda de aquel que  me desampara. Pero yo sigo confiando, confío en la mayoría de la gente y sigo pensando que mantener la confianza de mis clientes es el logro más difícil y un reto constante.

La confianza es un fundamento básico de la vida humana y las relaciones. Se ha convertido en el motor principal de gran parte de las decisiones que tomamos; “Te dejo porque ya no confío en ti”, “Esta marca me da más confianza”…también la confianza en nosotros mismos es la base de nuestra fortaleza emocional y como todo lo valioso, cuesta tiempo y esfuerzo construirla en cualquiera de las situaciones o condiciones en las que se requiera. Debe afrontarse como cualquier forma de cortejo en el que sin descanso has de mostrar que tu comportamiento será adecuado en determinadas situaciones.

Toda esta reflexión surge de mi valoración interna y muy desfavorable  sobre la desconfianza en algunas de las instituciones públicas consolidadas y de la confianza espontánea surgida de las nuevas formas de comunicación de los individuos a traves de la tecnologia y sus aplicaciones en nuevos servicios cotidianos.

Por poneros un ejemplo cercano, un jueves gélido de invierno aterrizo en París y llegando al hotel consulto una dirección en mi móvil, necesito un servicio de taxi que me lleve a un evento al que llego tarde. Google Maps me aconseja utilizar UBERPOOL , me proporciona el importe de mi carrera, la duración, nombre del conductor y su valoración (en número de estrellas) dada por otros usuarios.  Sin pensarlo reservo, introduzco mi tarjeta de crédito y salgo al punto de encuentro en busca del modelo de coche que me estará esperando. Corriendo en mis tacones veo que el coche ya ha llegado y a mí me queda un rato, recibo un mensaje; “ Bonsoir, je suis le uber je suis arrivé.” Mi francés no me da para responderle en movimiento, así que le llamo y le digo.. “ Hi, I ´ll get in a minute, wait for me please”. Una vez en el coche comparto carrera con un desconocido y ni me inmuto, llego a mi destino a tiempo y el coste de la carrera:  7,95 €. Chapó!

 Yo no confiaba en este conductor, sino en la plataforma y en la confianza generada por otros usuarios. También el hecho de que este conductor esté expuesto a la calificación constante hace que su comportamiento sea no solo responsable sino de una calidad y atención irreprochables. Lo mismo sucede con los usuarios de plataformas tipo“Airbnb” que al verse calificados tienen una actitud mas comprometida que si fueran a un hotel convencional. Y sin embargo siento total desconfianza en instituciones como la política, o la religión. ¿Os suena?

 La tecnología tiene su lado oscuro también y en la sombra se muestra destructora de puestos de trabajo, como un todo que absorbe nuestra realidad y nos hace creer que todos los demás son mejores y felices por su dominio y que por ello obtienen mejores resultados.

Su Mr. Hide es también quien nos roba la privacidad y nos obliga a nuevas formas de relacionarnos, construye personas sin tiempo ni espacio y nos deshumaniza haciéndonos perder alguno de nuestros valores. Ya no es, pero fué casi ayer cuando al despertarme ya éramos tres en la cama: él, su móvil y yo. Totalmente inexperta en esto de los trios, opté por darme la vuelta y seguir durmiendo.


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Las alarmas saltaron hace unos años, estas líneas son sólo una mirada distínta y consciente a cómo surge la confianza a partir de la technologia y como se pierde con viejas herramientas y usos desgastadados.

Photo Credit: <a href=”https://www.flickr.com/photos/54078051@N08/5019628969/”>My Photos(Jason)</a> Flickr via <a href=”http://compfight.com”>Compfight</a> <a href=”https://www.flickr.com/help/general/#147″>cc</a>

 

Más sobre el autor

Almudena Pardilla Fdez
Estudié Periodismo pero la vida me ha redirigido al mundo de los medios y su mayor fuente de financiación; la publicidad. Conjugar esto con mi gusto por lo internacional y global me ha convertido en una gestora de medios internacionales desde hace siete años. Ante todo soy aprendiz casi antes de que Malú sacara su gran éxito, pero a diferencia de ella, yo aún y siempre, sigo aprendiendo.

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