Un escenario de futuro normal

Me pregunto cuándo vamos a empezar a hablar del problema de la sequía que asola nuestro país. Como no empiece a llover en breve, vamos a tener que aprender a vivir con restricciones.

Huy, qué caras estáis poniendo. Claro, es que lo de la sequía no pega nada en este blog, aquí venimos a hablar de marketing, del digital y del otro, de comunicación, de e-commerce, de reputación, de marca… Pues sí, pero es que después de no sé cuantos días de monotema, de crispación, de propaganda, de peleas, de avisos velados de confrontación a mí el cuerpo me pide hablar de la sequía, qué le voy a hacer.

Soy perfectamente consciente de que si ahora mismo me descuelgo con un análisis sobre el uso de los medios sociales en estos días de monotema, lo peto, como lo está petando todo el que se ha subido al carro monotemático. Pero no lo voy a hacer. No. Quiero poner el foco más allá, en un escenario de normalidad en el que, además de afrontar la sequía de una vez, seguimos adelante. Un escenario en el que nos levantamos cada día para trabajar, para aprender y para soñar con un futuro sin sobresaltos. No como estos días.

Creedme si os digo que este es el post más difícil de todos los que he escrito a lo largo de los años que llevo como bloguera. Siempre he tenido tema del que hablar porque mi día a día en mi profesión y en Internet me proporcionaba experiencias y aprendizaje más que suficientes como para ponerlas en negro sobre blanco casi sin dificultad.

Estos días ha sido tan difícil trabajar, tan desagradable entrar en Internet cada día, que no tengo ninguna experiencia buena que contar. No ha habido nada agradable, nada que haya supuesto un aprendizaje, un reto, un desafío, con la excepción de intentar no leer lo que estaba por todas partes.

Así que me vais a perdonar si este es el post más flojo de mi vida, si no os hago reír o si no hago saltar la chispa de algo nuevo en vuestras mentes. Me vais a perdonar que siga pensando en un futuro normal en el que no dejo de luchar para salir adelante como lo he hecho desde que salí al mercado laboral.

Planificando el futuro

Ayer, sin ir más lejos, hablaba con uno de mis clientes preferidos de fijar una reunión en unos días. Nuestra intención es hacer balance del año que llevamos trabajando juntos. Nos lo hemos pasado pipa estos meses, francamente, y queremos seguir igual pero haciéndolo todavía mejor, alcanzando objetivos y probando a ser un pelín más ambiciosos.

Vamos a aprovechar esta misma reunión para ver los detalles, los datos que voy a contar cuando ponga su empresa como ejemplo práctico en el Congreso Extremeño de Marketing Digital al que asistiré como ponente el próximo 16 de noviembre. Ese día hablaré de si las redes sociales sirven para vender y resulta que este cliente convierte en Facebook que es un gusto. Y lo hace con cero inversión publicitaria.

De ahí, de su éxito comercial en redes, salió la idea de esta ponencia. Seguro que existen cientos de casos como el suyo pero este es el que yo disfruto y es el que quiero contar a los empresarios que asistirán ese día al evento y que, muy probablemente, tienen entre manos pymes similares a esta de la que estoy hablando y, sí, también tienen un futuro por delante.

Me vais a perdonar si, en lugar de darle vueltas a lo mismo, me dedico a pensar cómo voy a estructurar mi ponencia y si os recomiendo asistir al congreso. Es que quiero, necesito, volver a un escenario de normalidad. Y espero que mis compañeros de blog perdonen el chunda-chunda en el que se ha convertido mi post en esta ocasión pero ya les advertí antes de empezar que suelo escribir lo que me sale de las tripas. Y lo único que me sale hoy  tiene que ver con los focos que tengo por delante y que son de lo más normales, cosas tan tontas y terrenales como:

Ah, y que no se me olvide. No quiero perder de vista lo más importante. En ese escenario de normalidad tienen un papel protagonista las personas que quiero. Mi hijo, mi familia, mis amigos. Quiero poner el foco en ir al teatro con mi hijo a ver La familia Adams dentro de unos días, en quedar con mis compañeros de este blog para cenar juntos y echarnos unas risas, en ver a mis amigas para ponernos al día, que hay que ver lo que nos cunde cuando nos vemos, en ir al Planetario, al Museo del Romanticismo y hasta en pedir presupuestos para poner ventanas nuevas en casa de mi madre.

Todo de lo más tonto, todo muy convencional, todo de lo más normal. Una vida.

Prometo que la próxima vez que me toque publicar hablaré de marketing, quizá hasta haga un análisis de la estrategia de comunicación empleada por los dos bandos implicados en el monotema de estos días. O quizá no. La verdad es que tiene enjundia y daría para varios post. No prometo nada, ya me lo pensaré.

a me lo iré pensando.

Más sobre el autor

Carmen Figueiras
Cofundadora de Infinitopuntocero. De los Mass Media a los Social Media hay sólo un paso y hace ya años que lo di, como corresponde a un espécimen evolucionado de la comunicación. Más de 20 años comunicando por cualquier medio y velando por la reputación y la imagen de mis clientes, tenían que acabar rellenando este blog hasta el infinito. ¿Te animas a leer?

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