De los JASP a los Millenials

¿Alguien se acuerda de los JASP? Eran a mediados de los 90 lo que los Millenials hoy, un grupo de jóvenes etiquetados por no se sabe quién. Los JASP, Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados, éramos nosotros. Una generación que salía de la Universidad, que hablaba idiomas, que había viajado y que afrontaba su salida al mercado laboral en plena crisis de los 90, igual que los Millenials ahora. Éramos los hijos de quienes a causa de las privaciones de la post guerra se habían puesto a trabajar desde muy jóvenes, volcando todos sus esfuerzos en que sus hijos fueran más que ellos. Y acabamos sufriendo la precariedad laboral de aquella época.

Los JASP salimos adelante como pudimos. Algunos se marcharon fuera de España. Otros hicimos prácticas gratuitas, algunos fueron becarios eternos. Otros, la inmensa mayoría, no llegaron a ejercer su profesión y se colocaron en lo que pudieron. Pero todos fuimos aprendiendo, adquiriendo experiencia, consiguiendo puestos. Luego llegó otra crisis y… bueno, esa es otra historia, también preñada de precariedad laboral.

Y paralela a esa historia, se inició la de los Millenials. Jóvenes nacidos con el nuevo milenio que venían a liderar el mercado laboral, a revolucionarlo con sus ideas rompedoras, con su cultura alternativa. Y revolucionar, revolucionan, os lo digo yo, otra cosa es que lo hagan de manera positiva.

Recientemente he trabajado con Millenials y, oye, qué experiencia. Tres meses he durado. No es la primera vez que me encuentro con que en Marketing o en Comunicación hay alguien que no tiene ni idea. Al fin y al cabo, muchas grandes empresas, cuando el despido estaba todavía caro, ponían al más tonto de la empresa al frente del Departamento de Comunicación en lugar de echarlo. Pero sí es la primera vez que digo, “hasta aquí he llegado”. Será que me hago mayor.

Trabajando con el enemigo

A lo largo de estos tres meses he tenido que librar una batalla casi cada día. Me han cuestionado constantemente, jamás han hecho caso de mi asesoría. Y digo yo que si contratas un experto en algo y lo pagas (que lo han pagado), será para hacerle caso. He tenido enfrente a chavalitos veinteañeros, recién titulados, con un ego que no les cabe en Internet, que se creen que esto del Marketing Digital es una anécdota y que, por poner un ejemplo, las redes sociales de la empresa se pueden gestionar como si fueran tu Facebook o tu Twitter personal.

Pero venga, vamos a poner más ejemplos, que os vais a reír. Aquí van algunas perlas:

  • Que tardes hora y media en escribir cada e-mail porque en él va incluida aquella clase de Marketing que se perdieron o que nunca tuvieron, porque la realidad es que carecen de la titulación adecuada para trabajar en marketing.
  • Que te pidan tres reuniones en un mes para que les expliques cara a cara esa misma clase de marketing que ya les has dado por e-mail.
  • Que presentes un PSM para un año y que te pregunten, al inicio del segundo mes, que dónde está el PSM para ese mes.
  • Que difundas un vídeo corporativo y que te manden un mensaje privado a la página de Facebook para decirte que es una lástima que se vea tan mal. Sí, hablamos del vídeo corporativo que desde su propia empresa me han proporcionado.
  • Que después de leer el informe mensual convoquen una reunión con su jefe para convencerle de que es conveniente poner en redes vídeos graciosos, chistes, chascarrillos.
  • Que el jefe les haga caso. Solo nos han faltado vídeos de gatitos.
  • Que consideren un fallo en tu gestión que el número de Seguidos en Twitter no aumente significativamente mes a mes. Sí habéis leído bien, el de seguidos.
  • Que pierdan un porrón de horas en hacer recuento de RTs y Me Gusta para decirte que les parece que haces poquitos. Sí, habéis vuelto a leer bien, cuentan los que hacemos, no los que recibimos.
  • Que pierdan otro porrón de horas en pensar un hashtag para al final quedarse con el primero que propusiste.
  • Que les mandes los contenidos para aprobación y esperen a que lleven x horas publicados para decirte que había un error.
  • Que se emperren en que trabajes los fines de semana cuando:
    • No les hace falta porque su empresa no organiza nada los fines de semana.
    • No está incluido en el presupuesto que han aprobado y te han devuelto firmado y sellado.
  • Que tengas a uno en un evento para que te mande contenidos tuiteables y te envíe una foto de los cruasanes del catering.

Podría seguir porque os estáis partiendo de la risa, que os veo, pero me interesa más recalcar que todo esto iba en el tono del “y por qué” que usan tanto los niños pequeños, en plan:

  • Quiero jugar a la pelota.
  • La pelota en casa no.
  • Pues yo quiero jugar a la pelota.
  • La pelota en casa no, que hay vecinos y molestas.
  • Pues a ver por qué no puedo jugar a la pelota. Yo quiero jugar a la pelota.
  • La pelota en casa no, que como des un balonazo a la tele vamos a tener un disgusto.
  • Quiero jugar a la pelota.

Y así.

Ya estoy yo muy mayor

Todos hemos sido jóvenes y hemos tenido que aprender pero, sinceramente, no recuerdo que a mediados de los 90 fuéramos tan sobrados. Más bien al contrario, íbamos como esponjas, captándolo todo, a ver si se nos pegaba algo. Nadie nos había convencido desde pequeñitos de que fuéramos la bomba.

Que conste que me ha dado pena dejar de trabajar para esta empresa porque tenía muchas cosas buenas: gente perfectamente capacitada con la que daba gusto trabajar, recursos, contenidos de altísima calidad… Pero no me veo capaz de afrontar una guerra cada día.

Cuando se sale de la Universidad y se accede al mercado laboral, uno está para aprender. Se tiene la frescura de la juventud y se puede aportar una visión nueva, un toque innovador pero no se conoce la profesión y no se tiene experiencia. Es genial escuchar sus opiniones pero no se les puede dejar decidir. Todavía no. Ya llegará ese momento.

Yo entiendo que haya empresas que prefieran crecer a base de juniors, ya sea por esa frescura que mencionaba antes o por la falsa creencia de que van a salir más baratos que un senior (recordemos que los senior, tras la crisis, están a saldo y que te puedes llevar toda su experiencia casi a precio de becario). Pero a los juniors hay que formarlos, hay que dedicarles tiempo, ayudarlos a aprender, orientarlos y decirles que no cuando es necesario, aunque sea un trago.

¿Son todos los Millenials iguales? Pues seguro que no. Fijo que hay muchos muy buenos y muy capaces que algún día liderarán de verdad y con acierto pero esos a mí no me han tocado. Debían estar todos pillados.

Volvamos la mirada hacia los mayores de 40, que tienen mucho que aportar en el mercado laboral. Clic para tuitear

Más sobre el autor

Carmen Figueiras

Cofundadora de Infinitopuntocero. De los Mass Media a los Social Media hay sólo un paso y hace ya años que lo di, como corresponde a un espécimen evolucionado de la comunicación. Más de 20 años comunicando por cualquier medio y velando por la reputación y la imagen de mis clientes, tenían que acabar rellenando este blog hasta el infinito. ¿Te animas a leer?


6 Respuestas

  1. Prefiero leer “con los ojos de reir” porque como lo lea con otros ojos me caliento.
    Hace poco un joven empresario milenial aseguraba, totalmente convencido, que quien cierra un negocio es porque no ha hecho un estudio previo. Que si un DAFO, que si un plan de viabilidad, que si… Estaba 100% convencido de que las previsiones y proyecciones previas eran una garantía absoluta de éxito.
    Se ve que con veintipocos años el cerebro no ha terminado de madurar.
    Las ideas de los demasiado jóvenes son como el zumo de uva: recién exprimidos refrescan, pero cuando realmente merecen la pena es cuando fermentan y pasan a ser buen vino (o al menos un vinagre aceptable).

    Gracias por escribir tus vivencias de una JASP entre milenials.

    Antonio

    • Recuerdo perfectamente a ese empresario millenial, a su DAFO, a su plan… Me entró una risa. No será el primero al que hemos visto fracasar después de “vendernos” a todos humo disfrazado de éxito.

      Muy buena la comparación con el vino, me parece acertadísima. Y desde luego, mejor reírnos porque como nos de por llorar, vamos a empezar y no acabar.

      Muchas gracias a ti por tu comentario.

      Carmen

  2. Carlos M. Díaz Honrado dice:

    Hoy mismo me he encontrado con una situación de este estilo.

    En una agencia con la que colaboro estábamos hablando sobre la idoneidad de preparar una iniciativa con influencers para un cliente que tenemos. Y de repente me llega una persona del perfil que describes y que dice que sabe mucho de eso y me suelta que ella habla con la hija de matamoros para que mencione al cliente en Twitter. A ver que hablamos de una cosa seria, no de una petardada….

    Y hace poco, en otro caso, misma agencia, misma persona, se están planteando actualizar su Web. Mi planteamiento: Definir primero que objetivos tenéis para plasmarlos en la Web (obtener leads, hacer una Web “tarjeta de visita”…. ). La respuesta de la misma persona “El objetivo es hacer SEO y SEM”. Mi respuesta: “pues salvo que seas Google, y creo que no lo eres, hacer SEO y SEM no es tu objetivo, es una herramienta que tienes para lograr tu objetivo”.

    Dios mío, y esta, ¿ es la generación mejor preparada?. Que daño ha hecho Google y el googlear en los jovenes

    • Madre mía, madre mía. Qué vergüenza ajena, por Dios.

      De todos modos, Carlos, he impartido clases de Marketing durante años y te digo que la confusión entre objetivos, estrategias, herramientas… está a la orden del día. Y no se enteran, no.

      Por último, no sé si será culpa de Google o es que más bien son víctimas de la ESO y de unos padres que les han dejado creer convencidos de que son la hostia. Lo que sí sé es que yo he tenido que hacer tutoriales para que mis alumnos aprendieran a hacer búsquedas en Google, algo que mi hijo de 8 años hace estupendamente sin ayuda, así que yo le echaría mucha culpa al buscador.

      ¿Adonde nos lleva esta generación? Chico, ni idea. pero que haya alguno que destaque un poco por arriba porque si no vamos derechitos al abismo.

      Gracias por comentar.

      Carmen

      • Carlos M. Díaz Honrado dice:

        A ti por contestar, me está sirviendo de desahogo por que hoy ha venido la tercera de la misma persona vía mail.

        En una campaña de captación de Leads que lanzamos mañana en Facebook, la primera que hacemos con ese cliente, se me descuelga con la pregunta que si tenemos una previsión de impresiones diarias del anuncio. Transcribo mi respuesta quitando los datos identificativos.

        “Creo que me explique mal en el mail inicial de la campaña. Veamos…

        Los datos de impresiones diarias en este tipo de campañas son irrelevantes, ya que el objetivo de la misma es lograr leads, es decir, potenciales clientes interesados en XXXXXXXXXX. Que eso se consiga con 10 o 10.000 impresiones nos tiene que dar igual, eso es un problema de Facebook y ellos ya se preocuparan de ser lo más eficientes posibles para lograr el mayor número de leads con el menor número de impresiones. Les pagamos por lead, no por impresión.

        En este caso hablamos de un anuncio, no de una publicación orgánica que deseamos potenciar su publicación.

        De todas formas, como ya os comente en el primer mail y en la ppt, el alcance potencial de salida de esta campaña es de 510.000 usuarios de Facebook, aunque esto no quiera decir que vayamos a impactar en los 510.000 si no que Facebook, en función de la segmentación que hemos hecho, tiene una bolsa de 510.000 usuarios a los que mostrar el anuncio, una o varias veces.

        Efectivamente la cifra de 18 es el número de leads diarios que estima Facebook que conseguirá con el presupuesto asignado (25€ por día). El objetivo de Facebook es cobrarnos ese presupuesto, así que ellos se apañarán, y lo suelen hacer muy bien, para consumirlo.

        De todas formas esta cifra es un promedio, es decir, no esperemos que el primer día salgan 18 leads. Mi experiencia es que una campaña en Facebook tarda entre dos y cinco días en ponerse a velocidad de crucero.

        Los leads que estima Facebook, 18, son las personas que viendo el anuncio, pulsaran sobre el botón de inscribirse y completarán el formulario de inscripción con su nombre, apellidos, teléfono y correo electrónico por que están interesados en asistir uno de los días, que les informen y probar XXXXXXXXX.

        En cuanto a la imagen de XXXXXX. El la foto de los XXXXXXX es lo que ha pasado la agencia que trabaja para XXXXXXX, si ellos no han incluido su logo, nosotros no deberíamos hacerlo. El de XXXXXXXX es obvio, hay que personalizar una imagen que será la misma para todos los XXXXXXXXXX de Madrid.

        En cuanto a dar una previsión de impresiones, que ni Facebook da, seria una temeridad por mi parte. Primero por lo obvio, ni Facebook nos dice cuantas impresiones estima y segundo por que no hemos trabajado con este cliente nunca en campañas de Ads, y cada cliente es un mundo, lo que en uno funciona al 1.000% en otro funciona al 300% Seria como mojarse el dedo y ver en que dirección sopla el viento hoy en Sanchinarro

        Si tenéis cualquier duda, encantado de aclararla.

        Feliz jueves”

        • ¿Ves? Lo que yo digo, una clase entera impartida por e-mail, que te ha llevado ¿cuánto tiempo? ¿Una hora? ¿Hora y media?

          Y son conceptos sencillos, ¿eh? Leads, alcance, impresiones… Como para plantear conceptos más complejos. Madre mía.

          Si te digo la verdad, Carlos, a mí el post también me sirvió de terapia.

          Un abrazo,

          Carmen

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