Usabilidad y acceso universal… las TIC para todos

A raíz de un proyecto laboral en el que hubiera podido implicarme este verano, he venido reflexionando mucho sobre el alcance de la sociedad “global” de la información y sus brechas, cómo afecta a los que se quedan fuera y qué se está haciendo para frenar las desigualdades de la sociedad digital.

Uno de los colectivos que mayor riesgo de exclusión sufre es el de las personas con discapacidad y son muchas las discapacidades que pueden limitar el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación), por ejemplo, la discapacidad visual que impide el acceso a toda la información visualizada en la pantalla de un PC, tablet o móvil.

La accesibilidad se define como el arte de garantizar que cualquier recurso, a través de cualquier medio, esté disponible para todas las personas, tengan o no algún tipo de discapacidad (Berners-Lee y Fischetti 1999).

Para garantizar a todas las personas el acceso a cualquier recurso tecnológico, incluidas las que sufren discapacidad, no es suficiente con desarrollar tecnologías asistidas adecuadas para cada tipo de discapacidad sino que se necesita diseñar los propios recursos tecnológicos pensando en la usabilidad (requisitos en cuanto a eficiencia, eficacia y satisfacción en el uso de las TIC por todos los usuarios) y el acceso universal.

La aplicación de los principios de diseño universal permite generar productos, servicios y dispositivos desarrollados para que sean accesibles y utilizables por el mayor número de personas, al margen de sus circunstancias, sin necesidad de adaptaciones especiales.

El diseño universal tiene el beneficio añadido de crear productos atractivos que son más fáciles de utilizar por la población en general. Por ejemplo, los teléfonos móviles con avisos por vibración, para ayudar inicialmente a las personas con problemas de audición, hacen que todo el público pueda recibir avisos de llamadas entrantes en lugares donde se requiere silencio; la subtitulación, pensada para personas con pérdida auditiva, permite que todo el mundo pueda seguir en lugares ruidosos, como restaurantes, aeropuertos o centros comerciales, el contenido de un programa; o la asistencia por voz, creada para personas que no pueden ver, posibilita para todos recibir las indicaciones del navegador del coche sin tener que apartar la vista de la carretera, entre otros casos de uso.

En los últimos años se han logrado reducir las diferencias digitales de género, edad o desempleo, pero la accesibilidad de las personas con discapacidad y las personas mayores a las Tecnologías de la Información y la Comunicación sigue encontrando problemas estructurales y barreras de acceso.

Photo Credit: Ricardo Gómez Flickr via Compfight cc

“Nos encontramos con la necesidad de promover estrategias para favorecer la inclusión digital, centradas en superar las barreras de acceso y en impulsar las competencias y la motivación para un amplio colectivo que sigue haciendo frente a muchas dificultades para el uso de productos y servicios TIC”, se recoge en el informe El Estado Actual de la Accesibilidad de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), elaborado por la Fundación Vodafone España y el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI).

 

 

 Atajar el problema desde la base, desde el diseño

Las herramientas de validación sirven para detectar problemas de accesibilidad en el momento de desarrollar hardware o software y se basan generalmente en las pautas de la Iniciativa de Accesibilidad Web (Web Accessibility Initiative -wai-), establecidas en 2006.

Estas herramientas realizan un análisis de las páginas web y generan un informe que suele incluir, como mínimo, el problema detectado, su nivel de prioridad, una descripción detallada del mismo y el lugar en el que se ha detectado.

La Iniciativa de Accesibilidad Web (wai 2006) la puso en marcha el grupo w3c, formado por profesionales internacionales de todos los ámbitos de actuación: autores, desarrolladores de software, desarrolladores de especificaciones, instituciones, empresas, etc. y su principal labor consiste en satisfacer las necesidades de las personas con discapacidad.

En mayo de 1999, el w3c publicó la primera versión de las Pautas de Accesibilidad para Contenido Web 1.0 (Web Content Accessibility Guidelines – wcag 1.0), que a pesar de no ser un estándar son la referencia en Europa, al que siguieron posteriormente las Pautas de Accesibilidad para Contenido Web 2.0 (Web Content Accessibility Guidelines – wcag 2.0), actualizándose a las nuevas tecnologías como las redes sociales.

Las plataformas de redes sociales han supuesto un cambio en el panorama de la comunicación y las relaciones interpersonales y sociales. Sin embargo, todos los datos disponibles indican que:

Pese al avance en difusión y uso, las #redessociales están lejos de la accesibilidad universal Clic para tuitear

A día de hoy, hasta un 68% de las personas con discapacidad intelectual no accede a la red social Facebook, por ejemplo, según los datos de 2017 de Plena Inclusión Madrid. Estos usuarios reivindican:

  • El derecho a utilizar las redes sociales
  • Más accesibilidad cognitiva en las redes sociales, tanto en el acceso como en el uso
  • Más formación, tanto en el uso de las herramientas y redes sociales como sobre los riesgos y peligros inherentes, tanto para ellos mismos como para sus familias
  • Que el acceso a las tecnologías les permita mejorar sus redes sociales de amistad
  • Que las entidades que les dan soporte tengan medios para facilitarles el aprendizaje
  • Más personas que les apoyen para utilizar las nuevas tecnologías. Estas personas pueden ser profesionales pero también amigos y familiares

El reto está en mantener el interés de estas personas por las TIC, ofreciéndoles medios y servicios adecuados y adaptados a sus nuevas necesidades evitando que caigan en la brecha digital, porque quienes disponen de un acceso adecuado, poseen las competencias necesarias y están motivados son usuarios regulares de la tecnología – siendo partícipes del papel trascendental que esta ocupa en la sociedad actual -.

Desde el CERMI se ha puesto en marcha la campaña “Horizonte Accesibilidad 4 diciembre 2017″, con la que se persigue la toma de conciencia sobre la accesibilidad universal como parte de los derechos humanos. Es una llamada para que los usuarios con discapacidad denuncien y describan cuáles son los problemas o barreras que siguen encontrando en Internet y sus diferentes plataformas.

Quizás tú, como usuario global, también puedas contribuir a recabar la información sobre los déficits que siguen existiendo. ¿Te sumas?

Photo Credit: City University Interaction Lab Flickr via Compfight cc

Más sobre el autor

Rosalía Rozalén
Rosalía Rozalén
Cofundadora de infinitopuntocero.

Me muevo cada día entre los datos y la información. La Web y los Social Media han cambiado la forma de contar las historias, de ejercer el Periodismo. Lo que más me gusta del cambio: estar más en contacto con el público, sus ideas, visiones y la posibilidad de llegar a otras fuentes. En este nuevo camino solo puedo decir, "el gusto es mío y siempre infinito".

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